Como un pequeño homenaje a Guadalajara en el 469 aniversario de su fundación. Para los que tuvimos la fortuna -¿o será infortunio?- de haber sido testigos de su transformación a mediados de los 60; ya bien lo dijo el poeta y escritor Jalisciense Ramón Iñiguez Franco: "Y así eran estas historias...en un barrio tranquilo y apacible, donde veíamos cada mañana salir el sol por el mismo horizonte, que es quizás lo único que no ha cambiado, ni cambiará quien sabe durante cuanto tiempo..."
Para ver las imágenes:
La intención de este trabajo es observar y comparar a la Guadalajara de "Ayer y Hoy" y mostrar como la ciudad se ha transformado. Cómo de ser una ciudad provinciana se ha convertido en una urbe en el que desaparecieron barrios y edificios de gran belleza. Es únicamente una muestra de lo que no nos tocó vivir, y para que los jóvenes de hoy conozcan, cuando menos en fotografía, algunas escenas de lo que nostálgicamente algunos recordamos de la tranquilidad de sus barrios de mediados del siglo XX.
domingo, 16 de octubre de 2011
REAL FABRICA DE TABACO
Lo que hoy se conoce como "Palacio Legislativo" en el pasado fue la Real Fábrica del Tabaco o el "Estanco del Tabaco"; edificio localizado entre las calles Hidalgo, Belén e Independencia. En este lugar se ofrecía el tabaco al mayoreo a los comerciantes quienes a su vez lo vendían al menudeo, ya que el monopolio del tabaco lo tenía el gobierno, finalizando este con la consumación de la independencia.
lunes, 3 de octubre de 2011
PENAL DE OBLATOS
Esta cárcel estuvo situada en el cruce de las calles Gómez de Mendiola y Sebastián Allende, también conocida como “la 58”, del sector libertad, exactamente frente a la actual estación “Cristóbal Oñate” del tren ligero, que corre por la avenida Juárez y que al cruzar la calzada independencia, ya en el oriente de la ciudad, se transforma en la avenida Javier Mina.
¿Te interesa saber más de su historia? visita el siguiente blog: http://laguerrillaenguadalajara.blogspot.com/2008/07/la-penal-de-oblatos.html
EL PORTAL QUEMADO
Entre las calles Corona, Pedro Moreno y 16 de Septiembre, lateral al Palacio de Gobierno, se encuentra este viejo portal construido en 1604 por el mayorazgo Diego de Porres Baranda. La idea de la erección de este portal fue para fines comerciales; sus primeros locatarios fueron "los mercaderes Antonio de Llamas, Francisco de Salazar, Francisco Bernal, Bernardo Calderón, Alonso Cortez de Mendoza, Francisco Martínez y Andrés de Ardebol".
Primero se llamó de la Fruta, posteriormente del Mayorazgo, después Cortazar. En 1833 se le impuso el de Vicente Guerrero y aunque su nombre oficial es el de Bravo, es mejor conocido como El Portal Quemado. En 1731 se quemó y se reconstruyó en 1734; el 31 de mayo de 1795, estuvo a punto de quemarse al incendiarse los puestos que invadían, desde hace más de un siglo atrás a la Plaza de Armas, ésto sirvió para que se retirara definitivamente ese tianguis que tanto afeaba a la ciudad.
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